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Fundación vivir la sordera:

Un legado de inclusión

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La Fundación Vivir la Sordera fue creada en 2004 con el propósito de transformar las barreras de la comunicación en oportunidades para la comunidad sorda en Ecuador. Durante 15 años de actividad, se consolidó como un referente nacional en la promoción de los derechos, la educación y la inclusión de personas sordas. Su impacto se extendió a familias, instituciones educativas y políticas públicas, dejando un gran legado.

Misión

Fomentar la inclusión social y educativa de las personas sordas, promoviendo la lengua de señas como pilar fundamental para su desarrollo integral.

Visión

Construir una sociedad en la que las personas sordas tengan acceso igualitario a todos los ámbitos de la vida, desde la educación y el empleo hasta la salud y la cultura, eliminando las barreras de comunicación.

Psicóloga. Elena Carrera Segovia
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Objetivo principales

01

Promover el uso de la lengua de señas ecuatoriana:
Capacitar a personas sordas, familias y profesionales en el uso de la lengua de señas como herramienta esencial de comunicación.

03

Influir en políticas públicas inclusivas:
Asesorar y contribuir técnicamente al diseño de normativas que garanticen los derechos de las personas sordas.

02

Apoyar a familias de niños sordos:
Brindar acompañamiento y formación para fortalecer la comunicación dentro del hogar.

04

Proveer herramientas educativas y técnicas:
Facilitar el acceso a cuadernos educativos, audífonos, implantes cocleares y otros recursos que mejoren la calidad de vida de las personas sordas.

Logros destacados

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Impacto educativo

Introducción del modelo bilingüe bicultural en la educación de niños sordos entre 2016 y 2018, promoviendo el aprendizaje en lengua de señas y español escrito.

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Asistencia social

Atención auditiva especializada a más de 1,200 niños sordos, beneficiando a familias de Quito y otras ciudades del país.

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Políticas públicas

Colaboración en la inclusión de la lengua de señas ecuatoriana en la Ley de Discapacidades en 2012.

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Materiales didácticos

Atención auditiva especializada a más de 1,200 niños sordos, beneficiando a familias de Quito y otras ciudades del país.

El legado de vivir la sordera

La Fundación Vivir la Sordera dejó una huella imborrable en la comunidad sorda de Ecuador. Durante sus años de funcionamiento, no solo promovió el uso de la lengua de señas como herramienta de empoderamiento, sino que también trabajó incansablemente para derribar barreras educativas, laborales y sociales.

Aunque la fundación cerró sus puertas en 2019, su impacto sigue vivo en las familias que aprendieron a comunicarse, en las políticas públicas que impulsaron la inclusión y en cada niño sordo que encontró una oportunidad para crecer en un entorno más equitativo.

Elena Carrera Segovia: Psicóloga, líder y
co-Fundadora

Elena Carrera Segovia, psicóloga clínica y cofundadora de Vivir la Sordera, es una figura clave en la historia de la inclusión de las personas sordas en Ecuador. Su compromiso con esta causa nació de su experiencia personal como hermana de cinco personas sordas, un contexto que transformó su vida y moldeó su visión sobre la inclusión y la accesibilidad.

Psicóloga. Elena Carrera Segovia
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Desde pequeña, Elena enfrentó sentimientos de tristeza al observar las barreras que sus hermanos enfrentaban diariamente. Estos desafíos se convirtieron en el motor de su misión: derribar los prejuicios hacia la sordera y fomentar una comunicación efectiva y afectiva entre las familias de personas sordas.

Como psicóloga, Elena dedicó su carrera a trabajar con familias, ayudándolas a comprender la importancia de la lengua de señas como puente esencial para transmitir amor, disciplina y conexión emocional. Su labor no se limitó al ámbito personal, ya que también lideró iniciativas educativas y sociales que impactaron directamente en la calidad de vida de miles de personas sordas en el país.

Para la comunidad oyente

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"La sordera no es un problema de las personas sordas; es un desafío de la sociedad que las rodea. No estamos exentos de ensordecer, y todos conocemos a alguien que vive esta realidad. Sensibilizarnos es el primer paso para construir puentes de comunicación. La lengua de señas no es solo un idioma, es una herramienta de inclusión y respeto. Debemos asegurarnos de que las universidades, los trabajos y los servicios públicos sean accesibles para todos, sin excepciones. Abrirnos al mundo sordo no solo beneficia a esta comunidad, sino que también nos enriquece como sociedad."

Este mensaje, refleja la esencia del trabajo de Elena Carrera y el impacto de Vivir la Sordera en la transformación de vidas y la promoción de una sociedad más justa e inclusiva.

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